ha sido añadido a su cesta correctamente.

Hay taaantas fotos de esta fantástica boda que es realmente difícil hacer una selecc para enseñaros. Neima Pidal en su blog nos enseñó en dos “capítulos” una gran parte de lo que vivimos ese 30 de Julio, pero estoy segura de que se quedó con las ganas de hacer un verdadero cuento de 20 capítulos por lo menos.
A los protas los conocéis perfectamente por que habréis tomado el té con ellos alguna vez en su increíble fiesta de No Cumpleaños, en la que Quique le pidió a Ana que se casase con él entregándole un anillo como topping de un cupcake. Y en el post de nuestro blog hace poco os enseñamos como aperitivo alguna instantánea de como hicimos la Wonderland Wedding.
Hoy queremos empezar (imposible hacerlo todo en un solo post!!) a enseñaros fotos de ese maravilloso día en el que convertimos un chalet en nuestro particular País de las Maravillas y nuestros novios tuvieron la boda que siempre soñaron. Aún recuerdo el día en el que empezamos a hablar de cómo les gustaría que fuese su boda y nuestros ojos se abrían de par en par dándonos cuenta de la {genial} boda que querían y la oportunidad que nos daban de hacer una boda diferente. Ideas así no se escuchan todos los días.
No me canso de decir que las bodas diferentes son posibles y esta es una muestra de ello.
Solo necesitas querer hacerla realidad!  (Y un toque de varita tampoco viene mal…)
Y como empieza esta boda? Pues como todas, con una invitación. Si recibes una invitación (diseño de Neima Pidal) como la que veis abajo no puedes decir que no vas a esa boda, NO PUEDES!! (Yo solo con recibir eso ya salgo corriendo hacia mi armario a prepararme mis mejores galas para la ocasión!!)

 

Y sin detenerme a contaros todos los detalles de la preparación y el montaje en la finca, situémonos en el día de la boda…
Mientras concluíamos los últimos preparativos de la ambientación, una preciosa novia comenzaba con su ritual. Cuando una novia se prepara hay algo mágico en la atmósfera de esa habitación, seguro que los fotógrafos comparten conmigo esta opinión.
Ana no estaba nerviosa. Quique tampoco. El ir y venir de los familiares y amigos por la casa revelaba que el reloj (el reloj del conejo blanco!!) empezaba a descontar minutos para la hora clave. Me encanta esa sensación “de boda” que hay en las casas una hora antes de la ceremonia. Es realmente emocionante compartir ese momento con ellos.
Cuando vi a Ana, ya peinada y maquillada, me pareció tener delante a una actriz de Hollywood. Estaba espectacular. Cada vez que alguien le decía lo guapa que estaba sonreía y algo especial brillaba en sus ojos. “Wow…”, pensé. “Se de alguien que va a quedarse boquiabierto cuando la vea…”
Todo fluyó con tranquilidad, en su justa medida. Los miraba y me parecía mentira que ya hubiese llegado el día. Creo que a Neima le ocurría lo mismo que a mí en ese instante. La Wonderland Wedding era ya real!
En una habitación inundada de luz y de ilusión, saqué el vestido de su funda, colocamos los zapatos sobre el radiador (hace siglos ví una foto de unos zapatos preciosos de novia en un radiador y ya es un fetiche para mí esa foto…) y cuando le tocó el turno al anillo bajé corriendo a buscar unos macarons, otro fetiche fotográfico, este compartido con Nei. Tener allí a Neima fue un gustazo para mí. La complicidad entre un fotógrafo y una wedding planner hace que todo tenga un resultado fantástico, las bodas adquieren otra dimensión. Trabajar con personas, que como tú, adoran las bodas, hace que el resultado sea tan bonito como el que vais a ver a continuación.
Y llegó el momento! Todos listos para vivir la primera ceremonia oficial celebrada en el teatro de Alcañiz. Estoy segura de que después de esta vendrán muchas más. O no os gustaría decir “Sí, Quiero” en el escenario de un teatro?
Pero eso no es todo lo original que tenéis que ver. Una vez que recibimos a los invitados en la puerta del Teatro y se sentaron en sus asientos con el libreto oficial de la boda en sus manos (esto en otro post, recordármelo si se me olvida publicarlo!), el alcalde de la ciudad presidiendo el escenario y un cuarteto de cuerda esperando a los novios, todo hacía parecer que íbamos a presenciar una solemne ceremonia Y de repente el sorpresón. TODOS alucinaron cuando sonó Don´t stop me now de Queen y tras la entrada del novio del brazo de la madrina, por ambos lados de las puertas de acceso a la sala entraban los amigos de los novios ¡bailando!!. Repito, TODOS los invitados alucinando, dando palmas y sonriendo…
Iban subiendo al escenario y allí esperaban a la novia, fue genial!! Fue uno de esos momentos de subidón literal de buen rollo, lo que empieza así de bien solo puede acabar mejor. Y aquí tenéis la prueba.
Y tras escribir una parte de la historia de Alcañiz (fueron los primeros novios que se casaron en ese teatro) la puerta del mismo se convirtió en un hervidero de gente, de hecho, cortaron la calle! Una lluvia de confetti, arroz y pompas de jabón fue el preludio de la fiesta que estaba por comenzar… Pero eso es otra parte del cuento que os contaremos otro día, que nos queda mucho por enseñaros.
Estamos ya a punto de llegar a Wonderland, no habéis visto pasar corriendo a un conejo blanco? 
(Fotos de la salida del Teatro propiedad del Diario del Bajo Aragón Digital)
NOTA: TODAS LAS FOTOGRAFÍAS (EXCEPTO LAS ANTES CITADAS) SON PROPIEDAD DE NEIMA PIDAL, QUEDA PROHIBIDO SU USO O COPIA SIN PERMISO DE LA PROPIEDAD.

3 Comentarios

Deja una Respuesta

error: ¡¡El contenido está protegido!!