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Así es. Y lamento decirlo, pero creo que alguien debía hacerlo.

Yo misma pensaba hace cuatro años que sí, que las bodas de las revistas eran ejemplo de ello y que eso que veía en los wedding blogs de USA donde todo era maravilloso podía hacerse, yo podía conseguirlo. Y después de haber hecho casi cien bodas, hoy vengo a contaros que la boda perfecta no existe.

Éste es un post que hace mucho tiempo queremos escribir. Pero seré sincera, nos daba pelín de susto. Porque no debe de ser políticamente correcto que unos wedding planners afirmen esto. Pues mira, preferimos ser sinceros y honestos contigo que estás pensando que te gustaría contratarnos para hacer tu boda, o contigo que nos lees desde hace un montón de tiempo y nos tienes como ejemplo a seguir. Para empezar, te diré por si no lo sabías, que se enseña lo que se quiere enseñar y se cuenta lo bueno, no lo malo… En este mundo, igual que en otros, no es oro todo lo que reluce. Y cuatro fotos bien seleccionadas pueden hacer que una boda mediocre parezca una boda bonita. Y en las fotos bonitas no se ve si la organización fue un desastre. Si pusiste monas las flores, solo se ve eso. Puedo sonar dura, pero es la realidad. No es cuestión de decoración, en una boda hay mucho trabajo de backstage, en muchos aspectos.

La boda perfecta no existe. Voy a contaros porqué, voy a contaros cómo es la realidad. Lo que no se ve en los blogs ni se enseña en las revistas.

En septiembre, hicimos en un pueblito de Tarragona una boda la mar de bonita. Eso nos dijeron los invitados y las personas con las que trabajamos. Durante un año trabajamos para tener todas las herramientas para hacer una boda preciosa. Un lugar ideal donde celebrar una ceremonia al aire libre y después una cena bajo una carpa de bombillitas tipo verbena, una fotógrafa que adoro y admiro, un bonito vestido con el que la novia se sintiese identificada y no disfrazada, unas flores que correspondiesen a la sensación silvestre que ella me contó que quería. Un buen catering. Una tarjetería personalizada monísima y acorde a la estética de la boda. Y un largo etcétera de ítemes que diesen forma a ese puzle perfecto que los novios tenían en su cabeza.

Estaba súper contenta por el equipo de colaboradores que teníamos y por la ilusión que me transmitía la novia cada vez que hablábamos. Pero el lunes de esa semana, la previsión del tiempo nos decía que la cosa pintaba mal. Lluvias sin pronóstico de mejora. A principios de semana planteábamos el plan B y un deadline para tomar decisiones. El viernes empezó a llover, y no dejó de hacerlo hasta el sábado a las 5 de la madrugada. Boda pasada por agua. La ceremonia al aire libre, con balas de paja y ese look campestre, se trasladó al interior de la casa. El cocktail en el jardín se hizo en el salón interior, en el mismo lugar de la cena. Sí, esa cena que iba a ser bajo las tiras de bombillitas. Y el baile bajo esas románticas luces, esa escena ideal con la que tantas veces yo había soñado, fue en el salón interior. Nos dio mucha, mucha pena. En mi cabeza, meses antes, desde hacía un año, era una boda perfecta. Teníamos todo para que lo fuese. Pero llovió imperfectamente a mares.

No dejó de llover ni un segundo. En serio. Era como una maldición egipcia. Yo salía fuera, miraba al cielo y decía: “¿¿Pero qué hemos hecho para merecer esto??!!” Y la respuesta era el tic, tic, tic de las gotas en mi cabeza. A alguien se le fue la mano con la danza de la lluvia y estuvo bailando más de la cuenta, porque nos llovió un mar. Os podéis hacer a la idea de la que se lía en el campo cuando llueve sin parar durante casi 24 horas. Invitados un poco pasados por agua, fotos de exteriores perdidas (la luz en días de lluvia es complicada para trabajar), y nuestros cuatro escenarios de ensueño previstos reducidos a dos al tener que prescindir del exterior.

La lluvia puede estropear mucho una boda. Cambios de decoración, reorganización del montaje, cambios en el timming porque el desarrollo de la boda cambia y explicarles a los novios que las cosas no iban a ser como ellos deseaban. Es complicado en esos momentos hacerle ver a una pareja que parte de sus ilusiones se van a ir al garete. En esas situaciones, transformar lo negativo en positivo os prometo que no es fácil. Convertir en excelente el plan B es complicado.

Dejadme que os enseñe algunas de las preciosas fotos que nos hizo Sara Lázaro, una de las piezas más importantes para mí en esta boda. Desde el primer momento creí que era la persona adecuada para fotografiar esta historia. Pero nunca pensé que tendría que escoltarla con un paraguas mientras fotografiaba bajo la lluvia a los novios con botas de agua. (Que conste, Sara, que yo te escolto donde haga falta! We love you!!) Creo que estas fotos me ayudan a contar que la perfección es algo subjetivo. Miradlas y decidme si os parece el reflejo de una boda desgraciada o imperfectamente triste.

A pesar de lo que complicó todo la lluvia, Susi tuvo su trocito de campo particular, los guiños a su Suiza materna, su ceremonia romántica con balas de paja, sus rosas liláceas, su repor de fotos preciosas, sus invitados disfrutando y NO fue una boda perfecta. Cayó un diluvio, los botones de su vestido eran imposibles de abrochar y empezamos tarde la ceremonia por eso (esto será otro post, lo prometo, NO puede ser que los botones de vestidos tan especiales y caros estén tan mal diseñados…), no pudimos desarrollar toda la boda tal como deseábamos, pero a pesar de todas estas imperfecciones, fue una boda feliz. 

Y ahora toca hacer autoanálisis y hacer un #yoconfieso. Los wedding planners podemos cometer fallos, porque somos humanos. Nos contratáis para que nos encarguemos de un gran número de cosas y nuestra obligación es hacerlo todo bien, pero somos humanos y podemos equivocarnos. Es también nuestra responsabilidad gestionar con la velocidad del rayo esos percances, esos contratiempos que suceden, es nuestra responsabilidad dar soluciones acertadas, y nosotros, los chicos de Bodas de Cuento, creo que lo hacemos. No puedo hablar por otros wedding planners, solo por nuestro equipo y nuestro trabajo. Nuestro compromiso con vosotros y con vuestra boda es tremendo, os puedo asegurar que nos dejamos la piel en cada boda que hacemos, que curramos todas las horas del mundo y que vivimos con cariño y pasión todo lo que hacemos, los que nos conocen lo saben bien. Pero yo cometo fallos. Lo confieso. Y cuando eso pasa, me disculpo e intento solucionar ese error con la mínima repercusión y con la mayor celeridad. No todo depende de nosotros. No podemos controlar a todos y a todo. Y mucho menos a los fenómenos meteorológicos, ya nos gustaría…

Hay muchas personas trabajando en una boda, y nosotros coordinamos, pero hay cosas que pueden escapar a nuestro control. A pesar de eso, trabajamos duro para que todo salga lo mejor posible. Pero no será perfecto. No de esa perfección absoluta que te prometerán en otros sitios. Aquí no, no te vamos a prometer eso. Porque nosotros no conducimos el coche de la novia, no le damos al play en la mesa del Dj, no cocinamos la comida de tu banquete, no diseñamos tu vestido, ni haremos tu ramo (puntualizo: si tu ramo se rompe o le cae un rayo y lo churrusca, prometo que sacaré unas flores de cualquier lado y las ataré con una cinta mona que también sacaré de no sé dónde y te haré un ramo en cero coma. Hay una cuentinovia que puede dar fe de ello…), ni oficiaremos tu boda, ni tocaremos el arpa ni el piano, ni seremos la soprano. Ni haremos click cuando una lágrima resbale por la cara de tu tía Enriqueta mientras entras por el pasillo. Lo siento. No podemos hacerlo. Ese no es nuestro trabajo.

Y creemos que es básico aceptar que la perfección es subjetiva (Porque lo que para ti es perfecto, para mí puede ser un churro) y nadie puede garantizarte eso. Si lo hacen, mienten. Créeme, no existe la boda perfecta. Hay bodas bonitas, bodas emotivas, bodas divertidas, hay bodas aburridas, o sencillas o súper protocolarias o súper locas. Pero no hay bodas perfectas. Nosotros hemos hecho casi cien, y ninguna lo fue, porque en todas hubo imprevistos, cambios, olvidos de alguien, o una copa de vino tinto sobre el vestido de la novia, o un botón del chaqué que se cayó, un anillo de la novia que se perdió, un pisotón desafortunado que hizo que tu vestido se rasgase, un chófer que se perdió al llevarte a la ceremonia o unos cantantes que estaban contratados y no aparecieron. Y todo lo solucionamos. Todo esto nos ha sucedido y todo se arregló. (Lo de los cantantes fue de infarto, lo reconozco, ese día pensé que me daba algo, pero sacamos la cuentiagenda de teléfono y conseguimos que otro grupo viniese a tocar a la hora acordada con los otros).

Nos han pasado cosas muy curiosas, entre divertidas, de dar susto y de las dos cosas a la vez. Pero estamos ahí para solucionar lo que suceda. Y para tranquilizarte, tú sabes que lo solucionaremos de un modo u otro. Y aunque en tu mente tu boda la imaginabas perfecta, al final no lo fue. Pasaron cosas, pero no lloraste por sentirte una novia desgraciada, ni dejaste de sonreír. La imperfección de tu boda fue, para ti, maravillosa. Y para nosotros, verte feliz sí fue perfecto. La ejecución y la producción de tu boda nos permitió aprender a solucionar con más rapidez o más eficacia los problemas que surgirán en otras bodas. Así que gracias a todos los cuentinovios que hemos casado hasta ahora, porque nos habéis ayudado a aprender, a responder, a ser mejores.

Y todo esto es cuestión de actitud. Si llueve y ves cómo nos mojamos nosotros por mantenerte a ti bajo el paraguas, que desmontamos y remontamos en otro espacio para salvar la deco, que no paramos, que estamos pendientes de todo, que cuidamos de ti y de los tuyos, y además te hacemos respirar tranquilidad, te hacemos sonreír y te arrancamos alguna lagrimilla de emoción en algunos momentos… de verdad, valdrá la pena todo el esfuerzo. Es cuestión de actitud, de veras. Si quieres que salga bien, saldrá bien. Si quieres ser feliz, lo serás. No habrá viento o lluvia que pueda fastidiar tu día. Y no será perfecto, hazte ya a la idea. Será increíble. Que mola más que la búsqueda frustrante de la perfección.

Las bodas, por muy medidas que estén, no tienen que perder esa sensación de que todo fluye, y aunque todo esté preparado para que sea de un modo concreto, hay que dejar que la casualidad exista. Muchas de las mejores fotos de bodas son fruto de la casualidad. ¿No lo has pensado nunca? Ocurrió algo casual y ese fotógrafo crack tardó décimas de segundo en ver esa casualidad y disparar. Y ahí tienes ese fotón. Por algo ya no se llevan los posados…

La vida no es perfecta, está llena de matices imperfectos. Y las bodas tampoco lo son. Y sabes qué? Me gusta más así.

Si quieres que hagamos tu boda no-perfecta-pero-increíble, ya sabes dónde estamos.Para bodas perfectas,  lo siento, tendrás que buscar en otro lado.

 

36 Comentarios

  • Eleana dice:

    Es que la boda perfecta la hace el amor, el ambiente, el disfruta es tu día, y sabiendo que cualquier cosa puede pasar.
    Que bueno que le pones cada cosa en su lugar, y no aguar el momento más feliz de una novia, aunque la lluvia no deje de caer.
    Buen post

  • Ya os lo he dicho, entrada de infarto. Cuanta razón en cada frase… Para ser WP hay que tener la imaginación y el gusto de un artista…y los witos de Mcgyver que con un chicle y un clavo arreglaba un arpa jajajaja
    Sois los mejores chicos… los mejores!

  • Carmen dice:

    yo vivo en cartagena, donde llueve 4 veces al año, y tuve la maldita suerte de que el dia de mi boda NO PARÓ de llover, el coctel iba a ser en un patio andaluz precioso y tuvimos que cambiarlo al interior y el baile iba a ser en una terraza con antorchas, luces y flores… y nada! todo al traste y lo tuvimos que hacer dentro. no conforme con eso, se me olvidó el ramo en casa y a la entrada de la Iglesia me pisaron el velo y cayó al suelo. SE PUEDE PEDIR MÁS? me lo puse como pude y tiré hacia delante con una mala leche… jajaja
    pero luego te lo pasas bien, la gente ni se da cuenta de lo que en tu cabeza piensas que podria haber salido mejor…y eres feliz con lo que sale. total, tu boda dura un dia y tu matrimonio toda la vida, que es lo que importa.
    Ánimo con esos imprevistos que al final se quedan en anecdotas. un saludo!

  • leticia dice:

    Con la mía yo podría escribir un libro, pero fue tan divertidamente imperfecta que todavía me río al recordarlo (pero es que fui una novia muy relajada que se lo tomó todo con bastante risa y que tenía que haber contado con una wedding planner y delegar un poquito. El problema es que me casé en el 2000 y de aquella….). Un post genial. Sois geniales!!

  • Carol dice:

    Mi boda no fue perfecta. Nevó y estabamos a casi 10ºC bajo cero. 4 fotos contadas en el exterior y gracias, porque por poco salimos volando como Mary Poppins. El micro de la ceremonia fallaba y la videoproyección no se oía. El corpiño del vestido me apretaba tanto que tuve que contenerme para no subir a la habitación y ponerme unos vaqueros para comer, porque casi no podía estar sentada. Pero fue genial. En todas y cada una de las fotos salgo con una sonrisa de oreja a oreja. Tenéis razón, las bodas perfectas no existen, pero así es más divertido 😉

  • Eri Verdú dice:

    Cómo me hubiera gustado contar con vosotros para mi boda. Ya lo he dicho mil veces…. igual no me creéis, pero de haberos conocido antes, os aseguro que habríais estado en mi boda no perfecta.
    Estuvo diluviando toda la semana antes. La lluvia nos dio una tregua y la ceremonia civil la pudimos hacer al aire libre (nos la jugamos…de haber empezado a llover, tendríamos que haber salido corriendo… novios a la fuga…jajaja). Pero una vez en el banquete, que hicimos en una carpa, mientras comíamos, empezó a llover a mares. Todos los invitados cerrando los laterales de la carpa (he de agradecérselo, cómo colaboraron todos), los camareros que no podían seguir trayendo platos… qué hicimos, pues poner música y a bailar…Menos mal que la tormenta duró poco y pudimos seguir.
    Ahora viene lo mejor… contraté un castillo hinchable para los niños… pues durante la tormenta salió volando. Era un super castillo volador…. menos mal que no había ningún niño dentro en esos momentos.jajajaja
    Y para acabar, momento baile, tenía pensado una canción y se lo dejé encargado a mi cuñado. Nunca mais… Me grabó una especie de bachata… vamos, que entre que nosotros no somos muy bailaores y la canción era pa morirse…Pero ahí estuvimos, dando la talla.
    Así que mi boda no fue perfecta, pero sí muy divertida. Solo faltaron los wendolinos.
    Muchos besos

  • MAMEN dice:

    Me encanta el post que habéis escrito,la boda, las fotos,la decoración e incluso las botas de lluvia de colores que llevan los novios.
    De boda imperfecta nada;BODA PERFECTA.Felicitaros por vuestro trabajo bien hecho.

  • Sofía dice:

    Pero ¡Qué pasada de entrada! En la capacidad de improvisación está la clave de una magnífica wedding planner. De verdad, te felicito.

    Besazos!

  • meinemami dice:

    Ays … recuerdo que durante el photocall una invitada me rajó la pequeña cola del vestido con sus taconazos. Y la verdad, estaba feliz como una perdiz, disfrutando de todo. A los dos días … me entró un bajón inmenso al ver asi mi vestido. Menos mal que llamé al taller y me lo arreglaron.
    Las bodas son perfectas cuando los novios son felices 🙂

  • Sialsiquiero dice:

    ¡Siempre hay q sacar el lado positivo de las cosas! ¡Ademas, que fuera en el exterior no era lo más importante! ¡Quedó preciosa igualmente!

  • Carmen dice:

    Pero es que en la vida no hay nada realmente perfecto, y lo importante en una boda es que esté todo controlado y que pase lo que pase los novios y sus invitados disfruten de su día al máximo, con lluvia o sin lluvia, o con otros imprevistos -que teniendo en cuenta la cantidad de factores y actores que entran en juego en una boda pues al final algo surge-.
    Besos!

  • Moni dice:

    Me encanta el post!!! Es verdad la boda perfecta no existe pero todas las bodas tienen algo especial, hay bodas en que todo sale más o menos según o previsto, que el engranaje las hace fluir y otras en cambio que cuesta que parecen un cúmulo de despropósitos pero SIEMPRE o casi siempre al final salen mejor de lo que creemos en el momento y más si hay una buena preparación buena. Me ha encantado tu reflexión porque es la realidad!!!!!!

  • Carolina dice:

    Qué buen post! Las bodas perfectas no existen, como tampoco existen las personas perfectas y los matrimonios perfectos. Pero en la imperfección de cada uno está la chispa de la vida, la motivación para seguir aprendiendo cada día del otro, la causa de risas compartidas (me parto con las mil manías q tiene mi marido),…en fin, la felicidad es imperfecta! Gracias por contarlo! Bss de cuento!

  • Me han encantado vuestras palabras, yo también soy wedding planner y efectivamente siempre hay imprevistos, que nos ingeniamos para solucionarlos lo mejor y rapidamente que sabemos. Pero nuestra asignatura pendiente es y será la lluvia… ojalá tuvieramos una varita mágica para que todos los dias que hay boda, hiciera la temperatura y sol deseado. Por que.. una boda en pleno verano a las cinco de la tarde, también nos trae de cabeza, verdad?? Saludos!!

  • Sheila dice:

    jajaja, q gran verdad! En nuestra boda paso de todo tmb, yo iba de camino a mi boda en la playa en un descapotable y se puso a llover!!! y el plan B era en un escenario en la recepcion del hotel, rollo orquesta de pueblo, horrible, pero fue llegar y salir los 4 rayitos de sol justos para hacer la ceremonia y las fotos. Los centros de mesa “tenian q ser” muy sutiles y elegantes, una pecera con tierra y conchas x la parte de abajo y una vela en forma de barco de papel en la superficie, y como el barquito se iba todo el rato al borde, tubieron q rellenarlo de mil flores secas para que no petara el cristal con el calor xD. En el momento liga, a mi pobre y elegante marido, al agacharse, se le rajó todo el pantalón, suerte q aun conservaba la chaqueta y disimuló pero imaginaros el apuro! y así, mil y una historias, pero en ese momento estas tan feliz q te ries y dices, “otra historia más para contar!” jeje

  • Paula dice:

    Wendy, esto que acabas de hacer es algo que muchas personas valoramos por encima de todo: la honestidad, la sinceridad y el realismo.

    Estamos hartos de que, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, todo el mundo esté intentando vendernos la moto con sus productos perfectos, sus servicios perfectos y sus vidas perfectas… que al final… siempre son igual de imperfect@s.

    Esto es lo que marca la diferencia: “no somos perfectos, pero haremos lo que esté en nuestra mano para solucionar todo lo que pueda ocurrir”.

    Henorabuena, para mí, una humilde estudiante de protocolo y organización de eventos, sois un GRAN ejemplo a seguir ^^

  • Hola Wen, Jose

    Con mis respetos hacia vosotros y mi cariño hay una frase de vuestro texto que me parece desacertada. Cuando dicen “miradla y decirme si no os parece el reflejo de una boda DESGRACIADA e imperfectamente TRISTE”

    Sinceramente, yo veo las fotos y aún conociendo el contexto del diluvio universal que calló, yo sigo sin ver una boda desgraciada ni triste. Veo a una novia sonriendo, unos novios salvado el aguacero, un equipo de WP trabajando y consiguiendo objetivos y unas fotos, espectaculares, a pesar de que el cielo es de lluvia.

    De resto, entiendo bien vuestro planteamiento de que las bodas no son perfectas, la mía no la fue pero fui la más feliz del mundo (eso está claro es el objetivo)… pero en este caso, y aún sin ser la novia, leo esa frase, veo las fotos y me sienta un poco mal porque no veo lo que intentáis plantear. No veo las balas de paja embarradas, no veo un salón plan B horroroso, no veo una novia con cara de “el peor día de mi vida”… Veo un plan B exitoso.

    Un beso,
    Keyla

    • Cuentiequipo dice:

      Precisamente eso es lo que intentábamos explicar, Key. Que lo ideal de esa boda habría sido el plan A, con su ceremonia en el exterior, el baile bajo las guirnaldas de bombillitas, etc, etc. Y que a pesar de tener que renunciar a todo eso y tener una boda pasada por agua, fue una boda feliz, porque todos trabajamos para que así fuese y porque la actitud de los novios fue clave.

      La reflexión era: A pesar de la lluvia y los cambios de escenarios y decoración, no os parece una boda feliz y bonita? :))

      Un beso, Keyla!

  • Perdonar el error.. no es calló es cayó =P

    Y una nota, para mi la perfección es como el refrán de la paja en el ojo ajeno… ¡Vemos la perfección en el trabajo de los demás, pero no la vemos en el propio! (como vuestro caso… yo sólo veo perfección y resolución)

  • Sara Lazaro dice:

    Efectivamente Wendy. Hay bodas en las que todo está perfectamente organizado y de pronto un día de lluvia puede parecer arruinarlo todo. Ahí es donde entra la experiencia de un gran equipo que sepa reaccionar a tiempo y reorganizar todo casi desde cero de manera que siga siendo tan especial como al principio. Por eso siempre le digo a las parejas lo que tú has dicho en este post: las bodas perfectas no existen. Cada boda es diferente la una a la otra y pueden surgir imprevistos. Y para saber sobrellevar los imprevistos es importante tener capacidad de reacción.
    Y el resultado es la boda de Susi, una boda llena de imprevistos que, como dices, tuvo final feliz porque al final la esencia de todo esto es lo que debe de quedar: una pareja que se quiere sin importarle las circunstancias.

  • Totalmente de acuerdo con el post y con lo que dice Sara en su comentario.
    Al final hay que tener ganas de casarse, de disfrutarlo con los tuyos y con quien tienes a tu lado, llueve o truene… si pones esa buena actitud: solo es tu boda y además es hoy 😉
    el resto lo hará tu equipo de profesionales con experiencia que ya se las ha visto en mil situaciones.. el wedding team! 🙂

  • Pati dice:

    Me encanto esa frescura y sinceridad que le falta a otros wedding, me hicieron reir y meterme en cada palabra que escribieron, pienso igual a uds no existen las bodas perfectas, pero uds son unos genios que equipazo enhorabuena …!!!!!!

  • Janet dice:

    ADORO la imperfección porque la convertís en PERFECTA. Lo sé y sois unos profesionales que eso ya…es mucho decir. Great post Wen!

  • Natalia dice:

    Vivan las bodas no-perfectas-pero-increíbles!! aunque por mucho q os empeñéis ,para nosotros la nuestra , hicisteis q fuera perfecta , increíble y por supuesto felicísimaaaa!!! 😉 y eso es lo que verdaderamente importa… ( lo tenía que decir!! ja ja ja..)Besossss

  • Sandra dice:

    Vale. Ejem, ummm sí. Estoy sin palabras y eso que soy de las que charra hasta debajo del agua. Vosotros, sí, VOSOTROS sí que sois INCREÍBLES.

    Un besazo enorme!

    Sandra

    P.D. Anoche me acosté pensando tenía que leer algo pero no se que es. Hoy se me ha encendido la bombillita y aquí estoy XD

  • lilaygris dice:

    Casualidades de la vida, compartimos viaje de novios por Japon con Susi y Alfonso. Y fue en el tren bala de Tokio a Kioto donde Alfonso nos contaba su lio de boda. Cuando me dijo “nuestra organizadora Wendy…” ya sabía de quien hablaba por supuesto!!! Y asi, asiento con asiento en el tren, nos contó la historia de los botones y como Jose intentaba tranquilizarlo porque no había manera o las fotos que se hicieron con las botas de agua. Desde luego es toda una alegría ver estas fotos de ellos y por lo que veo, tuvieron una boda imperfectamente perfecta!! Desde aquí aprovecho y les mando un besazo!! Patri.

  • Una chica yeyé dice:

    Mr. Husband se hizo un esguince a 2 dias de nuestra boda. Ya le veía en muletas y alquilando un carrito motorizado para la luna de miel.
    Me quedé sin ramo de novia una semana antes de la boda porque me lo iba a hacer yo con mariposas y el pedido nunca llegó. Las flores fueron un horror, nada comparado con lo que yo había elegido en la floristería moderna a la que fui. El ramo era espantoso y se deshacía, el coche no podía ser mas hortera de bolera…pero ahí estabamos nosotros, con nuestra sonrisa, eligiendo la canción que bailaríamos la misma mañana de la boda (y con un vendaje hiper resistente y sin muletas).
    Está claro que si vas con idea de sufrir, sufres. Habrá mil cosas que no salgan como esperabas. Tras meses de preparativos yo no me imaginaba depilandome a las 3 de la mañana del día anterior, ni que mi marido se torciera el tobillo 2 días antes, ni mancharme medio vestido con vino, ni que el cura decidiera poner niños de arras cuando yo había pedido expresamente que no los hubiera. Pero si quieres ser feliz, pase lo que pase ese día tendrás ese brillo en los ojos, todo te parecerá perfecto, y todos esos detalles pasarán a ser esas historias que contar de tu boda no-perfecta.

  • patricia dice:

    No existe la boda perfecta, no, ni la pareja perfecta, ni el lugar, ni la persona que encarne la perfección. Y mejor. Existen las bodas vividas, auténticas y esa es la forma más cercana a la perfección. Parece que vemos todos esos blogs perfectos y olvidamos de qué va todo esto, del sentimiento profundo y maravilloso que es el principio y fin de una boda. De celebrar el amor, de juntarnos quizá por única vez en la vida con toda nuestra gente, con todos los que queremos en un mismo día. Y eso no tiene precio. Y vale igual con lluvia, barro y en plan B o C. Porque lo demás es sólo el marco, los detalles.
    Lo que sí es importante, fundamental, que para un momento así trabajemos con gente en la que confiemos 100%, que se implique en nuestra historia y lo de todo en cualquier circunstancia, que sean grandes profesionales pero también grandes personas con las que estemos de verdad a gusto para confiarles ciegamente nuestras ilusiones. Porque las cosas se tuercen, siempre. Porque lo que planeamos nunca se cumple a rajatabla y eso genera estrés pero también hace que si podemos delegar, si tenemos la ayuda que necesitamos, momentos muy bonitos sean de verdad especiales, únicos, nuestros, porque muchas veces son esas anécdotas las que generaran los mejores recuerdos.
    Siempre pasa algo, los que trabajamos en esto hemos visto de todo y puesto siempre todo de nuestra parte para que los planes B o la improvisación continua sean grandiosos. No hay que ser perfecto, pero sí entregado, apasionado, sincero en definitiva de principio a fin. Vale para los novios, vale para los que trabajamos con ellos.
    Y sí, Wen, lo de los botones es vergonzoso y escandalosamente frecuente.

  • María dice:

    Yo solo miro las fotos y no puedo dejar de soltar alguna lagrimilla, por que lo que veo es auténtica felicidad. Pase lo pase lo importante es acostarte pensando que has hecho todo lo posible por que esa pareja viviese el día más feliz de su vida. Yo organizé mi boda en el campo y curré como una loca. Me casé con las uñas llenas de tierra, una de mis perras tenía el celo y no la pude perder de vista en toda la fiesta, hizo un calor sofocante, y podría deciros muchas cosas más que fallaron, pero todo el mundo que estuvo allí dice que es la mejor boda en la que ha estado nunca. Y eso xq? Porque lo hicimos todo con el mayor de los cariños, porque todos nos ayudaron y se implicaron y por que sobretodo fue la fiesta del amor que mi chico y yo sentimos el uno por el otro. Por cierto nos vemos en el workshop de diciembre… Que de cosas me vais a enseñar… Besos

  • Miss Chloé dice:

    Precioso post. La verdad es que tiene que ser genial contar con unos WP como vosotros, simplemente me pregunto qué hubiera hecho la novia si no hubiéseis estado allí! Yo tuve que currar un montón la semana de la boda, y estar atenta a mil imprevistos más, y tengo que decir que eso me cansó un poco, es mucho mejor delegar, si hubiese habido WP por mi tierra… Un besazo!!!

  • xenia dice:

    Wendy! me he quedado sin palabras, me ha parecido alucinante esta entrada, me la he leído y releído! Admiro vuestro trabajo, y mientras este hecho con mimo y cariño, todo lo imperfecto se vuelve perfecto!

  • […] la perfección existe y tú se la estás presentando. pero como ya contaron Bodas de Cuento en este post, bonita, eso no será […]

  • Lau dice:

    A dos semanas de mi boda y con posible predicción de lluvia, con nervios en el estómago, con la inquietud de saber si saldrá todo bien y con un infurelax cada dos horas… me acabas de dar la clave para los 14 días que me faltan: lo que sea, será, y será bonito porque será nuestra boda 🙂

    • Cuentiequipo dice:

      Lau! Claro que sí, esa es la actitud! Has preparado todo con muchísimo cariño y eso tus invitados lo van a ver y te van a arropar llueva o haya sol, así que cuélgate la sonrisa YA y disfruta de estos poquitos días antes de la boda y por supuesto disfruta A TOPE de vuestro día, la actitud lo es todo 🙂

      Que tengas una boda preciosa! Vivan los novios!!! Mua! 😉

  • Muy bonito. Mientras que sea un día especial y un precioso recuerdo la boda será perfecta, aunque muchas cosas fallen lo que quedará al final será lo bueno. Un saludo

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