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I ❤ los amigos invisibles (2ª parte)

Os acordáis del revuelo de estas Navidades con los regalos de amigo invisible? Ya os conté aquí lo bien que lo pasamos con el que organizó Carmen Tébar en su blog Mi Low Cost. Quedaba pendiente enseñaros qué regalé yo y a quién.
Cuando recibí el mail en el que me comunicaban a quién tenía que regalar me alegré mucho, porque aunque no conocía personalmente a mi amiga invisible, era una chica que me caía muy bien. Ella es Indara, de El sofá amarillo. En la descripción que ella dio de sí misma para dar pistas a su amiga invisible de cómo era ella y qué le podía gustar me quedé con dos detalles, que le gustaban las cosas con aire vintage y que adoraba a su perrita Jimena.
La verdad es que durante muchos días no supe qué regalarle. No encontraba el regalo que me apetecía para ella. Pero de repente entré en Trucco y ví un bolsito muy mono, y como yo se que ella está siempre en mil un saraos pensé que seguro le serviría para alguna fiesta o cena. Es de esos micro bolsos en los que cabe nada y menos pero que son monos. No os puedo enseñar fotos, porque me lo envolvieron con papel de seda en la tienda y me dió pena romper el envoltorio para las fotos. Le añadí algún detalle a la presentación, pero no abrí el papel. Indara, porfis, mándame un día una foto y la añado al post :))
Y aunque fuese una tontada pequeña, pero quería tener un detalle con Jimena. Le compré un hueso de esos que les encantan a todos los perros. Por lo menos, cuando yo tenía perro, a los míos les encantaban. Recuerdo sus caras de concentración, en un rincón, super entretenidos, mordisqueando el hueso en plan “cómo me lo estoy pasando…” Indara me confirmó que Jimena también vivió su momento “cómo me lo estoy pasando…”
Y me apetecía también que hasta Galicia llegase un trocito de nuestra tierrra, así que compré unas barritas de guirlache, que es un dulce típico aragonés hecho de caramelo, almendra y pequeños anises y una tableta de chocolate de esas marcas de la región de toda la vida, que dicen los zaragozanos que es muy rico, y a mí me atrae de él especialmente su packaging, con ese aire tan retro.
Aunque fui un poco tardona y mi regalo llegó un día o dos más tarde del plazo que nos marcó Carmen, llegó sano y salvo e Indara me dijo que le gustó.
Para prepararlo monté una de las mías de esas cuando me da el ataque craftero-artístico. (Me da de vez en cuando, creo que hasta lo necesito como terapia, pero soy de temer… la lío parda sacando todo mi arsenal de cuqui-cosas para preparar un regalo. Aunque no os lo creáis, me relaja…) Tooooda la mesa llena de rollos de celo decorativo, cintas de tela, viruta de papel, pegatinas, troqueles, sellos, blonditas, puntillas, rollos de cuerda… Mejor no os cuento más y lo veis vosotras mismas.
Me encanta hacer regalos. Pensar en qué elegiré, pero sobre todo, en cómo lo prepararé.
Sabéis una cosa? De pequeña alucinaba en el Corte Inglés con las chicas que envolvían los regalos. Recuerdo que un día viendo como una dependienta nos envolvía uno yo le dije a mi madre: “Mamá, yo quiero estudiar para ser envolvedora de regalos.” Angelico… Las cosas que pensamos de pequeños acerca de nuestro futuro. Y mira por donde que ahora se hacen cursos sobre todas estas cosas, aún puedo estudiar para ser envolvedora de regalos, mamaaaaaa!!!
Me quedaba embobada con el ritual de la preparación del regalo y las herramientas: Esa agilidad y rapidez en los movimientos de las manos y la perfección en el resultado final, ese cortar el papel como si no costase dinero y ese corte preciso en la cuchilla, raaaash!; esos portarollos de celo gigantes, o por lo menos me parecían gigantes a mis ojos de niña de puntillas delante del mostrador para no perderme detalle, los rollos interminables de papel verde y dorado tan corteinglesero, esos lazos perfectos que pegaban al regalo (yo las llamo moñas y ahora no me gustan nada, entonces me encantaban!) y las pegatinas con el nombre de la tienda. Si ponían más de una pegatina ya me parecía lo más!! Pedazo de regalo hemos comprado que le han puesto tres pegatinas!!…
Me llamaba muchísimo la atención desde que era una enana el packaging de las cosas, los papeles de regalo, (los coleccionaba!), la forma de colocar el celo, (no me gustaba que se colocase de forma irregular o desordenada), las cajas para regalos, las cintas decorativas, y los lazos!! Cómo me han gustado siempre los lazos!! Ahora sé que esto ha sido un fetiche desde mi niñez, porque siempre que puedo llevo un lazo, o se lo pongo a Clau, o en algún detalle de la decoración de las bodas. I LOVE LAZOS TOTALLY. Podría hacer un club de fans de los lazos. Siempre me ha apasionado todo lo que tiene que ver con la presentación de regalos y ahora que tenemos tantos complementos chulos para adornarlos y tantas ideas en internet… soy feliz!! Aunque no haya llegado a ser envolvedora profesional de grado superior y me haya tenido que conformar con ser wedding planner, jajaja.
Hala, no me enrollo más, aquí tenéis el making of de cómo preparé el regalo para Indara, mi amiga invisible de estas Navidades. Ahora que ya tengo tu direcc, Indara, ya te puedo mandar regalos sorpresa!!

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